28/09/2008
- Señala que el problema no reside en la mala calidad de los alimentos utilizados, sino en su desequilibrio nutricional
- Pide que se sirvan en todos los comedores menús para los niños con necesidades especiales
- Pide inspeccionar las condiciones higiénicas de los comedores y el tratamiento, almacenamiento y transporte de los alimentos
Madrid, 28 de septiembre de 2008.- La concejala socialista responsable de educación, Ana de Sande, ha exigido hoy que los servicios de Consumo del Ayuntamiento pongan en marcha una campaña de control de la calidad de los menús escolares que se sirven en los colegios de la capital a partir de su apertura el próximo día 1 de octubre.
De Sande ha indicado que “el 60% de los comedores escolares madrileños incumple la normativa respecto a la composición de los menús escolares, tanto en cantidad como en calidad nutricional, que son manifiestamente mejorables”.
La concejala socialista ha considerado que “los alimentos que se ofrecen a los escolares de Madrid no cumplen todas las normas de nutrición dictadas por la Consejería de Sanidad de la Comunidad, ya que el 50% de los menús presentan déficit de verdura, fruta, pescado y legumbres y un exceso de grasas, de las que procede más del 40% de las calorías, cuando no debería superarse el 35% para garantizar un correcto control del colesterol”.
Por ello, la edil ha reclamado que “el problema no reside en que en los comedores se empleen alimentos baratos o de mala calidad, sino en que se tiende a utilizar preferentemente los que son aceptados más fácilmente por los niños -carnes, pasteles o pasta-, evitando otros como frutas, verduras, pescado o legumbres que no son peor admitidos por los alumnos y pueden generar conflictos entre los mismos y los encargados del comedor”.
Ana de Sande ha subrayado que “la campaña de control de comedores escolares debería vigilar que la cantidad y la calidad de la comida sea aceptable, que se sirvan menús equilibrados que palien el actual déficit de consumo de frutas, verduras y legumbres y que se ofrezcan en todos los comedores escolares de la capital comidas especiales para alumnos con alergias o rechazos a determinados alimentos como los celíacos”.
La concejala socialista ha estimado que “es imprescindible inspeccionar las condiciones sanitarias de las cocinas de los colegios para evitar que los alimentos se almacenen en lugares húmedos y sin ventilación, y garantizar que el transporte de las comidas preparadas se haga en vehículos isotermos y en recipientes herméticos para que los alimentos lleguen a la temperatura adecuada a los comedores”.
“Los escolares madrileños son un importante grupo de riesgo alimentario y el Ayuntamiento de Madrid debe intensificar su esfuerzo inspeccionando y sancionando a aquellas empresas que no prestan su servicio en las debidas condiciones higiénico sanitarias “, ha concluido de Sande