- El mal funcionamiento en las residencias de Manoteras y Goya había sido denunciado por familiares y trabajadores.
- Hace dos días, varias personas se intoxicaron en el Centro Municipal de Acogida de Personas sin Hogar de Mayorales.
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Madrid, 6 de marzo de 2008.- En los últimos días, en dos residencias para mayores han sido detectadas graves irregularidades, denunciadas a través de los medios de comunicación. La responsable de Mayores, Salud y Discapacidad en el grupo municipal socialista, Carmen Sánchez Carazo, ha mostrado su preocupación “por el trato que recibe uno de los colectivos más vulnerables, como son nuestros ancianos” y, sobre todo, por que las administraciones tarden tanto tiempo en reaccionar y en resolver estas deficiencias.
Tanto en el caso de la residencia Manoteras y como en el de Goya familias, afectados y trabajadores habían presentado denuncias sobre su mal funcionamiento y “el gobierno regional “denuncia Sánchez Carazo- no hizo nada al respecto. Es una lástima que estos asuntos tengan que tener salir en los periódicos para que la Comunidad de Madrid tome cartas en el asunto”.
Recuerda la edil que hace un par de días se intoxicaron varias personas en el Centro Municipal de Acogida de Personas sin Hogar de Mayorales. “Ya entonces dije que es el deterioro de los servicios sociales el causante de estos hechos”, indica la edil, quien “desgraciadamente” hoy vuelve a insistir en ello. Y añade que “el maltrato institucional que se produce por la dejación y la falta de control de las administraciones sobre nuestros mayores es lo que conduce a situaciones como las denunciadas en estas residencias y en otros centros de atención social”. Por esto, el PSOE presentó el pasado mes de septiembre una Proposición al Pleno del Ayuntamiento para luchar contra todas las formas de maltrato a las personas mayores. El PP votó en contra.
Concluye la concejala exigiendo un control de calidad continuo y exigente por parte de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid, una mayor dotación de medios materiales y humanos y la mejora de las condiciones de trabajo de los profesionales que se dedican a la atención social.