- Las inversiones en Chamartín pasan de 18,5 millones de euros en 2007 a 2,5 millones para 2008.
- La zona norte del distrito seguirá careciendo en 2008 de un centro cultural.
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Madrid, 2 de noviembre 2007.- La concejal socialista Isabel Vilallonga ha denunciado hoy que los presupuestos municipales para el próximo año disminuyen sustancialmente las inversiones en el distrito de Chamartín, pasándose de los 18,5 millones de 2007 a los 2,5 millones de 2008.
Vilallonga subrayó que otra de las características del presupuesto es que no hay inversiones nuevas en equipamientos, es decir, que ?la inversión está por los suelos?.
En opinión de la concejala, ?se sigue considerando a Chamartín un distrito de paso y de sedes financieras, en lugar de un distrito de residentes?. ?Tanto es así ?continuó Vilallonga- que la zona norte del distrito en 2008 seguirá careciendo a estas alturas de un centro cultural, que es absolutamente imprescindible?.
Según Vilallonga, ?Chamartín tampoco cuenta ni con un programa específico de comercio, a pesar de la precaria situación en la que se encuentran los mercados de Conde de Torralba y Prosperidad ni con una previsión municipal encaminada a rescatar el suelo que dejará vacante la gerencia municipal de urbanismo para dedicarlo a equipamientos?.
En cuanto a las políticas sociales, la concejala del PSOE señaló que las dotaciones previstas son ?paupérrimas? y puso como ejemplos que ?para políticas de igualdad se van a destinar en los próximos presupuestos 8.020 euros -cuando el distrito tiene censadas a más de 79.000 mujeres- o que no se contempla a construcción de un centro de día, a pesar de que 30.000 personas de más de 65 años viven en Chamartín?.
En conclusión, Vilallonga considera que ?Chamartín es el distrito peor tratado por el Ayuntamiento de todos los centrales de la ciudad, algo que los números dejan alto y claro: Salamanca y Chamberí lo cuadriplican en presupuesto y Moncloa lo sextuplica?.
?Esa es ?afirmó la concejala socialista- la política de cohesión económica social y territorial del Alcalde: sencillamente, una catástrofe para la ciudadanía madrileña?.