21/06/2009
• La ciudad tiene ya 708 soportes publicitarios, el 42% más de los que había hace un año.
• El contrato con la empresa concesionaria sólo autorizaba la colocación de 689 chirimbolos hasta el 21 de diciembre de 2010.
Madrid, 21 de Junio de 2009.- Medio Ambiente ha instalado en el último año 208 nuevos soportes publicitarios, “chirimbolos”, en las calles de Madrid. Se ha pasado de 500 “pantallazos” a 708, un 42% más, en sólo 365 días. El concejal socialista responsable de esta área, Pedro Santín, ha calificado este incremento de “un verdadero atentado estético contra una ciudad que soporta una alta carga de publicidad callejera”.
Son Fuencarral-El Pardo, 99, Chamartín, 73, Arganzuela, 65, y Moncloa, 58, los distritos que tienen instalados más chirimbolos, y, por el contrario, Villa de Vallecas, Barajas, 1, Villaverde, 2, y Centro, 3, los que aguantan menos carga de anuncios en sus vías públicas. En los diez distritos del Norte y el Centro de Madrid se han puesto 457 pantallazos, casi el doble de los colocados en la periferia y el Sur. Respecto al tamaño de los “carteles” hay 404 de 3 por 2 metros, 200 de 4 por 1,5 metros, 70 de 8 por 3 metros, 19 soportes obras y 15 monopostes.
El aumento ha sido brutal en lugares como Hortaleza, donde, de junio de 2008 a junio de 2009, el número de soportes ha pasado de 13 a 43, es decir, un 231%. O en Puente de Vallecas, un 167%, de 12 a 32. O en Arganzuela, donde ahora hay 65 chirimbolos, el 71% más que el año pasado. El único distrito donde se ha racionalizado el reparto de “carteles” ha sido Centro, que cuenta sólo con 3 pantallazos, después de que se retiraran 5 de los 8 instalados en junio de 2008. “Éste sería el ejemplo a seguir.- Sentencia el edil del PSOE- Habría que reducir el número de estos artefactos a la mitad”.
Señala Santín que “es una barbaridad que el Gobierno Municipal haya autorizado la instalación de 19 soportes publicitarios más de los que permite el contrato suscrito entre el Ayuntamiento y la empresa concesionaria”. El contrato con “Channel” autorizaba colocar 689 chirimbolos como máximo hasta el 21 de diciembre de 2010. “Esto es un intento desesperado de quienes gestionan en la ciudad por recaudar más dinero, a costa de inundar Madrid de pantallazos”, entiende el edil socialista, quien reprocha al Ejecutivo Local “no dudar en consentir que se salten los límites establecidos con tal de conseguir más dinero”.
Sin embargo, Santín subraya que “el contrato de los chirimbolos tampoco va a ser tan lucrativo como esperaba el Ayuntamiento, que preveía ingresar 12,4 millones de euros, cuando la demanda publicitaria actual, afectada por la crisis, no permitirá de ninguna manera recaudar esta cantidad”.
En el primer trimestre de 2009 el Ayuntamiento cobró 1,7 millones de euros por publicidad procedente de los chirimbolos, un 7,2% del total previsto. Según Pedro Santín “ante la imposibilidad de lograr los ingresos previstos, el gobierno municipal se está dedicando a autorizar más y más soportes publicitarios inundando las calles con publicidad para conseguir más dinero, lo que demuestra la imprevisión y la incompetencia de los responsables de Medio Ambiente a la hora de negociar con la empresa los términos económicos de este contrato”.