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Con el plan que plantea el grupo socialista habría 20.000 m2 de muro a disposición de los graffiteros.
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Esta propuesta ahorraría más de tres millones de euros al año en operaciones especiales de limpieza de pintadas.
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El PP quiere elevar las sanciones por graffiti de 150 a 6.000 euros y el decomiso de material.
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Madrid, 12 de Febrero de 2008.- En la Comisión Permanente de Pleno de Medio Ambiente llevada a cabo esta mañana, el PSOE ha planteado la posibilidad de habilitar 40 muros en Madrid para la realización legal de graffiti. Sería una experiencia piloto que daría la posibilidad a quienes se expresan de este modo de tener 20.000 m2 de muros a su disposición, distribuidos a razón de unos 1.000 m2 por distrito.
El concejal de Medio Ambiente del grupo municipal socialista, Pedro Santín, ha pedido que estos muros se limpien periódicamente, con el fin de que puedan ser utilizados por un número mayor de usuarios, y también que “de controlar la rotación se encarguen las Juntas Municipales y los propios graffiteros”.
A pesar de que los responsables del área reconocen que no hay ni una pared en la ciudad para ejercer esta actividad de manera reglamentaria, la concejala Ana Botella se ha negado a aceptar la propuesta del PSOE porque, según ella, “daría lo mismo que el Ayuntamiento ponga paredes para que pinten los graffiteros porque sólo buscan transgredir y lo que le gusta es pintar en cualquier sitio”. Santín entiende que esta postura es “inadmisible y reaccionaria” y que la Delegada de Medio Ambiente “criminaliza a estos artistas urbanos sin concederles siquiera el beneficio de la duda”.
Cada año se pintan sin ningún control un millón y medio de m2 de muros y fachadas de edificios en la ciudad, cuya limpieza le cuesta al Ayuntamiento seis millones de euros. Con la iniciativa del grupo municipal socialista no sólo se reduciría drásticamente la superficie de paredes manchadas sin control, sino que, además, se ahorrarían más de tres millones de euros al año en operaciones especiales de limpieza de pintadas.
Además, la Delegada de Medio Ambiente ha confirmado su intención de introducir en la nueva Ordenanza de Residuos un aumento de las multas para las pintadas ilegales de los 150 euros actuales hasta los 6.000 euros y el decomiso del material. Para Pedro Santín estas multas “son absolutamente desproporcionadas”, teniendo en cuenta la falta total de alternativas que se ofrecen desde el Ayuntamiento. “Nosotros queremos que se sancionen con rigor estas prácticas porque atentan contra el paisaje urbano”, indica el edil del PSOE, “pero siempre y cuando existan lugares en los que los graffiteros para canalizar sus inquietudes artísticas de forma legal”.
Por último, Santín no entiende la doble moral del gobierno municipal en este ámbito, ya que “por una parte el gobierno municipal está ofreciendo cursos a los graffiteros en los centros culturales y juveniles y convocando concursos como el Certamen de Cultura Urbana Graffiti Villa de Vallecas o el convocado por la propia Ana Botella cuando era responsable de Empleo, y por otra está incrementando desmesuradamente las sanciones sin habilitar ni un solo lugar para ejercer esta modalidad creativa”.