La delegada de Urbanismo en el Ayuntamiento de Madrid, Pilar Martínez, aseguró hoy que los cortes en la M-30 desde que llevan abiertos los túneles representan únicamente el 0,4 por ciento
del total de horas y descartó asimismo cualquier problema de seguridad o en la calidad en la obra por la construcción del proyecto Madrid
Río.
Martínez subrayó hoy que la inundación de un tramo de la M-30 en la madrugada del 10 de septiembre se debió a una tormenta de carácter extraordinario que produjo "una aportación de agua indebida
e inesperada que no se pudo evacuar por un problema eléctrico".
La delegada explicó que la intensidad de la tormenta --que llegó a acumular en algunos puntos de la capital 60 litros por metro cúbico, a lo que habría que sumar el granizo de hasta 3 centímetros-- arrastró hojas de árboles y otros elementos que cegaron los sumideros.
Además, se produjo una "entrada en carga puntual en el estanque de tormenta de San Rufo, por lo que se vertió ese agua en la calzada de la avenida del Manzanares", en particular a la altura de la
calle San Ambrosio.
"Pero esa acumulación no se produjo por ningún obstáculo generado por obras (en referencia a las críticas sobre la posibilidad de que los trabajos de Madrid Río hubieran dañado parte de los túneles
de la M-30) sino porque es un punto bajo al que el agua tiende a dirigirse", puntualizó la delegada de Urbanismo.
Asimismo, afirmó que en la zona inundada existe un sistema de bombas que permite evacuar agua pero señaló que "por un problema eléctrico" éstas "no funcionaron correctamente produciendo la
acumulación que provocó el corte de la M-30 en ese punto".
Negó especialmente que un muro en la avenida de Portugal fuera el causante de la acumulación del agua ya que ésta se agolpó en la avenida del Manzanares. Insistió en el ningún muro creado en la zona de trabajo de Madrid Río ocasionara embalsamiento alguno.
También destacó que las nuevas pasarelas sobre el río fueron diseñadas de manera que fueran compatibles con los túneles soterrados.
Las explicaciones no fueron suficientes para el concejal socialista de Urbanismo, Pedro Sánchez, que reclamó conocer quién pagará los desperfectos, si la empresa encargada del mantenimiento de la vía, Madrid Calle 30, o "los madrileños a través del Ayuntamiento de Madrid". "Nos tememos que será lo segundo", declaró tras criticar la casi decena de incidencias en los túneles de la M-30 desde
su inauguración, hace 15 meses.
En cuanto a la seguridad en los túneles, teniendo en cuenta la incidencia del proyecto Madrid Río y la futura plantación de pinos, la delegada de Urbanismo explicó que diversos informes, como el estudio realizado por la Universidad Politécnica de Madrid,
destacan la viabilidad de esas plantaciones, a lo que se sumaría una triple capa en los túneles para hacer frente a una posible acción de las raíces de los árboles.
09/29/15-34/08