27/03/2008
|
Madrid, 3 de octubre de 2007.- El PSOE planteará en la próxima Comisión de Urbanismo, prevista para el 15 de octubre, que el Ayuntamiento se haga cargo de la rehabilitación de la finca situada en el número 7 de la calle Ventorrillo, en el distrito Centro. El portavoz municipal, David Lucas, exigirá al Gobierno de Gallardón que se haga cargo de las obras para evitar aún más el deterioro y garantice la permanencia de las trece ancianas que habitan viviendas de veinte metros cuadrados de superficie.
Adelaida cumplirá en breve 82 años y habita desde hace 78 en el primer piso de la corrala situada en Ventorrillo 7. En algo más de veinte metros ha vivido junto a su marido, sus dos hijos y su madre. Ahora está sola, pero no se queja de las estrecheces vividas. “Lo hemos pasado bien”, asegura. Tampoco se queja de tener que salir al corredor para ir al aseo o de tener que ducharse con lo que llama “ducha de camping” en un maltrecho cuartito con el techo roto. “Hemos vivido siempre aquí y estamos contentos”.
Adelaida, una de las “abuelas de Lavapiés” que luchan denodadamente para evitar que les echen de sus casas, recoge el sentimiento que impregna al vecindario. Casi todas octogenarias, nacidas en el barrio y residentes en la misma corrala desde que tienen memoria. Con pensiones que no alcanzan los 500 euros se encuentran con un futuro que les asusta. David Lucas las ha invitado a asistir a la Comisión de Urbanismo que se celebrará el 15 de octubre. Allí escucharán en qué punto se encuentran las obras de arreglo del inmueble que desde hace tres meses están paralizadas por la inmobiliaria que se ha hecho con la propiedad. Los socialistas exigirán que las ancianas sigan en sus casas.
Paradoja
El PSOE reclamará al Ayuntamiento que ejerza la acción sustitutoria, capacidad legal para acometer la rehabilitación de los inmuebles e impedir que se caigan. El portavoz, David Lucas, considera que el Ayuntamiento está obligado a intervenir, en vista de que la empresa inmobiliaria que ha adquirido el edificio lleva tres meses sin hacer nada.
“Quieren que nos marchemos para vender esto a precio de lujo”, se quejan las vecinas. Lucas planteará al equipo de Gobierno que garantice la permanencia de los inquilinos, en total trece viviendas permanecen ocupadas, y que la inmobiliaria comercialice como quiera las otras 29 casas.
“Que el Ayuntamiento puede actuar lo prueba la requisitoria enviada a la empresa inmobiliaria el pasado mes de junio. Nosotros lo que queremos es que las vecinas de toda la vida sigan aquí”, aseguró el portavoz socialista que hoy ha comprobado el estado del inmueble y las miniviviendas en pleno centro de la capital.
“Esto es muy bonito de ver, pero otra cosa es vivir”, afirma una de las vecinas. La mujer, junto con el resto de las ancianas, asiste a la paradoja de que unas viviendas de pobres, construidas hace 107 años y cuyos aseos son de auténtico tercer mundo, sean tan apetecidas por las inmobilarias. “Se pelean por el barrio”, señala.
La situación que se vive en Ventorrillo 7 está muy extendida por el distrito. Tres mil viviendas tienen del mismo problema.”Son muy viejas y se las deja caer para expulsar a los vecinos y construir vivienda nueva a precios elevados”, afirma Lucas. En la denominada Área de Rehabilitación Integral diseñada en 1995 solamente se han rehabilitado 334 viviendas y quedan 3.000. “Los datos hablan por sí mismos del desastre en la ejecución”, concluyó el portavoz socialista.