Autor: EFE
16/06/2008
EFE.- El portavoz del Grupo Municipal Socialista (GMS), David Lucas, ha agradecido la "generosidad" del Ministerio de Interior al renunciar a parte de sus derechos en los terrenos de la cárcel de Carabanchel, lo que permitirá mejorar los equipamientos en la zona y construir el "tan ansiado" hospital.
Lucas asistió hoy a la firma de un protocolo de intenciones entre el Ministerio de Interior y el Ayuntamiento de Madrid por el que se acuerda derribar la prisión el próximo mes de octubre e iniciar el nuevo desarrollo urbanístico de los terrenos, que incluyen la construcción de un hospital.
En declaraciones a EFE, Lucas ha señalado que el acuerdo "permite dedicar gran parte del suelo a equipamientos que los vecinos vienen reclamando desde hace años para viviendas de protección pública y sobre todo, para el tan ansiado y deseado hospital".
Esto ha sido posible, ha destacado Lucas, por la "generosidad" del Ministerio de Interior, que ha renunciado a más del 30 por ciento de los derechos que le correspondían por el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid para aumentar la cuota destinada a equipamientos.
Lucas también ha explicado que entre los vecinos de Carabanchel y Latina "son cerca de 500.000 las personas que necesitan este hospital".
"Ahora es la Comunidad de Madrid la que tiene que empezar los trabajos y, cuando tenga los suelos, ponerse a construir", ha indicado Lucas, quien, no obstante, ha advertido al Gobierno regional de que "vamos a luchar para que ese centro sea público y de gestión directa, que no se intente externalizar, ni privatizar".
Ha destacado el hecho de que haya sido un gobierno socialista el que activara y llevara a cabo un proyecto que se ha convertido en "eje de referencia para toda la ciudad de Madrid".
Por ello, Lucas transmitió su agradecimiento tanto al Ministerio, como a los vecinos que no han cejado en la lucha para conseguir que este proyecto "fuera una realidad".
En ese sentido, el portavoz municipal socialista ha rechazado las acusaciones de Izquierda Unida sobre la utilización de la Administración central de estos terrenos para financiar con la construcción de viviendas "otras cosas" y ha asegurado que el terreno dedicado a zona residencial "es una parte ínfima".
"De casi 200.000 metros cuadrados de suelo, sólo habrá construidas 650 viviendas ocupando la parte residencial, que no llega ni al 25 por ciento del desarrollo; el resto -ha precisado Lucas- son zonas verdes y espacios abiertos para el disfrute de los vecinos".
IU no respalda este proyecto porque considera que no es necesario construir viviendas de ningún tipo en estos terrenos.