03/08/2009
MADRID, 3 (EUROPA PRESS)
Las largas colas, con gente esperando desde las 6 horas a que
abrieran las taquillas, lo que se hizo cinco horas después, y
la reducción del aforo, con dos tercios menos que el año pasado,
centraron hoy las críticas del Grupo Municipal Socialista de cara
al concierto que el director argentino Daniel Barenboim ofrecerá
el próximo miércoles en el escenario de Puerta del Angel, en el
marco de los Veranos de la Villa.
El portavoz socialista de Las Artes, Daniel Viondi, aseguró
hoy a Europa Press que con el cambio en la ubicación del concierto
--pasando a la Casa de Campo desde el que hasta ahora era su
emplazmiento habitual, en la Plaza Mayor--, los madrileños amantes de
la música han perdido una gran oportunidad para disfrutar del
arte del argentino.
Y es que, como señaló el edil socialista tras visitar hoy mismo
el entorno donde se encuentran las taquillas, acompañado por la
portavoz adjunta, Angeles Alvarez, apuntó que se pasan de las
7.000 sillas de la Plaza Mayor a las 2.300 de la Casa Campo, esto
es, el equivalente a una reducción de 4.500 personas o, lo que
es lo mismo, dos tercios menos de aforo.
Además de reducirse el número de espectadores, aquellos interesados
en disfrutar del arte de Barenboim han tenido que sumar esta mañana
un problema añadido, las largas colas para recoger las invitaciones.
Y es que, como relató Viondi, "había gente haciendo cola desde
las 6 horas cuando las taquillas no las abrían hasta las 11 horas".
Eso ha provocado que "muchos se dieran la vuelta". Este año el
concierto seguirá siendo gratuito. Eso sí, para acceder a él se
necesita una entrada previa.
Viondi denunció hoy el "caos organizativo que ha supuesto el
traslado" del concierto ya que, a las largas colas y a la reducción
del aforo, ha habido que añadirle la "falta de información". "Mucha
gente que estaba haciendo cola no sabía ni cuántas invitaciones
podía recoger (cuatro como máximo), por ejemplo", sostuvo el
concejl.
"Desde el PSOE consideramos que éste es un concierto inigualable
del maestro, por lo que no entendemos que pierda su espacio natural
al tiempo que se reduce el aforo", sostuvo Daniel Viondi. Por
eso exigió al Gobierno municipal que explique los motivos de esta
decisión y del "caos organizativo"