Los niños del centro Guadalajara de Barajas van por turnos al recreo por el riesgo que corren. Los padres del colegio Ciudad de Barajas creen que las administraciones “se están pasando la pelota” con las obras del centro. “Hace dos meses se cayó un muro y ahora, cuando creíamos que nos lo iban a arreglar, nos dicen que no hay dinero”, apunta la presidenta de la asociación de padres, Pilar Miralles.
No es el primer derrumbe: hace dos años, el mismo muro, que separa el colegio de las obras de la Vía de la Gasolina, se vino abajo y fue “parcheado”. El concejal socialista de Barajas, Daniel Viondi, aseguró a Metro fue “la situación es de peligro para los chicos, porque además ahora está previsto hacer un aparcamiento subterráneo junto al muro y tememos que haya un tercer derrumbe”.
LA RESPONSABLE de la reparación es el área de Obras del Ayuntamiento, aunque desde la Junta Municipal de Barajas explican que las obras de construcción del pasillo verde en la Vía de la Gasolina han ocasionado el incidente, por lo que será la empresa contratista que provocó el desaguisado la que tenga que rehacer el muro. Incluso consideran que el colegio “saldrá beneficiado” ya que las obras abrirán un nuevo acceso al centro. “Llevamos dos meses con esta valla en el patio y nos hablan ahora de un parche”, reprocha Pilar Miralles, “este era un colegio pequeño que de pronto se ha visto saturado de alumnos, y cuando más espacio necesitamos, menos tenemos”. Con 435 niños, el patio se queda tan pequeño que, desde el incidente de la valla, los niños tienen que turnarse para jugar al fútbol, según los padres: “No podemos esperar a que haya un accidente”.