La deriva ultra de la derecha europea es un hecho. Sin recato ni contención algunos se manifiestan ya fascistas, neofascistas o ultra conservadores, y sus discursos se tiñen de fobia y violencia. Pues bien, ante el racismo, ante cualquier forma de odio, tolerancia cero.
Autor: El Plural.com
23/05/2008
Ése es un principio esencial para vivir, convivir, construir y hacer política. Un principio que no se limita a lo políticamente correcto, sino que es necesario para poder desarrollar un modelo de convivencia que se fortalezca desde el respeto; un modelo que sea capaz de hacer de la gestión de la diversidad un pilar de nuestro desarrollo social, cultural y económico.
Así es como, creo, siente la inmensa mayoría de la ciudadanía. Debemos pues bregar siempre contra el odio y la xenofobia en el discurso político, también en los procesos electorales, como muchos hicimos en la última campaña cuando el Partido Popular recurrió a los mensajes e iniciativas de la derecha más radical de Europa. Aquella defensa de los valores más esenciales de nuestra convivencia mereció que la ciudadanía pusiera a cada cual en su sitio. Debemos, por tanto, tener bien presente que no hay momentos más o menos propicios para enfrentarse al odio y que hay que hacerlo siempre y en todo caso. En cualquier circunstancia, ante el racismo, el machismo, la homofobia… tolerancia cero. Así deben entenderse las recientes declaraciones de algunos miembros del Gobierno de España, coincidentes con las de muchos representantes políticos, sindicalistas, infinidad de ONG´s, organismos e instituciones europeas; declaraciones provocadas por el discurso reaccionario que está manifestando Berlusconi y sus socios.
En mi opinión, se equivoca gravemente quien pretenda ver en la defensa de la Ley y los derechos humanos un ataque a los italianos. Se equivoca porque lo que está sucediendo en Italia no es inocente y nada casual, es parte de la hoja de ruta de una parte importante de la derecha europea. Las palabras de muchos políticos de la derecha italiana, francesa, holandesa o española, son el reflejo del cálculo y de una intención política perversa y segregacionista.
El tiempo nos dirá si la derecha continúa instrumentalizando electoralmente las políticas migratorias. A día de hoy, está claro que sí. Mientras tanto, los que seguimos denunciando la discriminación en cualquiera de sus manifestaciones y trabajando por la convivencia, no pararemos porque creemos en una sociedad plural, diversa, laica, mestiza... una sociedad donde quepamos todas y todos desde la diferencia de cada cual