Hay que seguir exigiendo a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que deje de mentir, que deje de decir que si la Ley de la Dependencia no se cumple es por un problema económico. No es verdad, todo el afán de Aguirre es boicotear el Sistema Nacional de la Dependencia y hacer oposición a la Administración Central, vulnerando así los derechos de miles y miles de familias madrileñas.
Autor: El Plural.com
03/10/2008
Es increíble e irresponsable que Esperanza Aguirre se gaste el dinero que el Gobierno de España transfiere a la Comunidad Autónoma en otros menesteres. Y es que el Gobierno de España ha cumplido ya con los compromisos que adquirió con la puesta en marcha de la norma, y es la Comunidad de Madrid la que no pone los medios necesarios para desarrollarla en plenitud, con una clara intencionalidad política. Recordar que, gobernando el PP, el Gobierno Aznar intentó poner en marcha un sistema nacional de dependencia privado.
Según datos de la secretaria de Políticas Sectoriales de UGT-Madrid, en Madrid existen 90.000 personas dependientes con un grado de dependencia 2 y 3, estos deberían estar recibiendo ya la prestación que les corresponde por Ley, y la Comunidad de Madrid sólo ha enviado al Ministerio de Trabajo 784 instancias. Claro que si hablamos de los grandes dependientes, que en la Comunidad superan los 30.000, tampoco salen muy bien parados ya que sólo están recibiendo la prestación un tercio, es decir unos 10.000 aproximadamente. Está claro pues, el PP quiere cargarse lo público. La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, Aguirre y Gallardón, que en esto sí que coinciden, están desmantelando todo el sistema publico de atención social, educativa y sanitaria, lo que no es sino una expresión más de la política de derecha ultraliberal que tanto ella como él defienden.