Unas 50.000 personas se han manifestado entre la Plaza de Neptuno y la estación de metro de Sevilla, por la defensa de los servicios públicos de la Comunidad de Madrid, por el derecho a la negociación colectiva y por las mejoras de las condiciones de trabajo y económicas de los empleados públicos.
Autor: madrid digital
17/06/2008
Unas 50.000 personas se han manifestado entre la Plaza de Neptuno y la estación de metro de Sevilla, por la defensa de los servicios públicos de la Comunidad de Madrid, por el derecho a la negociación colectiva y por las mejoras de las condiciones de trabajo y económicas de los empleados públicos.
Encabezaron la marcha por los secretarios generales de Comisiones Obreras y UGT de Madrid, Javier López y José Ricardo Martínez, la portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez y la portavoz de Izquierda Unida en el parlamento regional, Inés Sabanés.
También asistieron representantes del sindicato CSIT-Unión Profesional, el concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid Pedro Zerolo, y otros representantes de plataformas en defensa de la sanidad pública y de la educación pública y asociaciones vecinales, entre otros colectivos.
Los sindicatos manifestaron sus críticas al gobierno regional y sus reivindicaciones para conseguir un empleo estable y de calidad, la reducción de la temporalidad y la homologación de derechos entre todos los empleados públicos, el desarrollo efectivo de la carrera profesional; un plan efectivo de igualdad, medidas para la conciliación de la vida familiar, profesional y personal, y especialmente, la calidad d los servicios públicos, su mantenimiento y desarrollo "frente a la política de privatizaciones sin ninguna garantía de buen funcionamiento".
El portavoz de CCOO, Francisco García, criticó que en el gobierno regional existan personas "con pensamiento predemocrático y preconstitucional y un consejero que no reconoce el papel de los sindicatos y que les insulta". Y abogó por la dignidad de los servicios públicos, de sus empleados y de los representantes de éstos.
"Juan José Güemes es un niñato que insulta a los legítimos representantes de los trabajadores. Qué sabrá él de trabajar, que ya en la primera comunión iba con coche oficial y no ha dejado nunca de pisar moqueta. Lo que debe hacer es arreglar los problemas de la sanidad madrileña. El consejero de sanidad acusa a los sindicatos de estar subcontratados por los partidos políticos, pero a lo mejor es él el que lo está por las multinacionales del sector sanitario", apostilló García.
Asimismo, denunció que la Comunidad de Madrid es la última región española en gasto educativo y la penúltima en sanitario, y apuntó que gastó la cuarta parte que el gobierno navarro en servicios sociales. También alertó de la conversión de escuelas infantiles en guarderías y señaló que 30.000 ciudadanos madrileños se encuentran en lista de espera para acceder a una de esas escuelas." Luego les darán un cheque escolar para meter a los niños en el garaje de un bajo sin ventilar", agregó.
Por otro lado, el portavoz de UGT, Fernando Sánchez, reclamó la negociación del Estatuto básico del empleado público y también pidió al ministro de Economía, Pedro Solbes, "que no haga recaer la crisis económica en los empleados públicos"."Aquí estamos los vagos y los delincuentes, como así nos califica el gobierno regional, pero no estamos dispuestos a consentir que desmantelen los servicios públicos. No lo van a conseguir."
La portavoz de CSIT, Esperanza Mingo, calificó de "insostenible" la situación de los empleados públicos y denunció la "pérdida de calidad" de asistencia al usuario, la privatización y el deterioro de los servicios.
"No se ponen camas en los hospitales, se disgrega al personal de un centro a otro, se privatiza Pontones y se cierra el centro de salud mental de Carabanchel. Por eso, pedimos la calidad de los servicios públicos y nos merecemos el respeto que nos niega la presidenta regional como ciudadanos y trabajadores que somos", concluyó.
A su turno, Maru Menéndez (PSOE) afirmó que la Sanidad madrileña está siendo contemplada por el consejero de Sanidad y por la presidenta regional, Esperanza Aguirre, "únicamente como una oportunidad de negocio", lo que, su juicio, está teniendo como consecuencia que "se esté rompiendo la equidad en el acceso al servicio sanitario público y se esté degradando la calidad como consecuencia de la falta de recursos y de la sobrecarga de trabajo a la que se está sometiendo a los profesionales".
En el caso de la Educación, indicó que en el curso 2007-2008 "el Gobierno regional ha suspendido como consecuencia del deterioro que está sufriendo la educación pública". En este sentido, recordó que "faltan 35.000 plazas de escuelas infantiles" de la región y afirmó que la aplicación del Decreto de Mínimos "rebaja muchísimo" la calidad de las escuelas públicas.
Los socialistas también criticaron la "venta" del colegio público Miguel Ángel Blanco de El Álamo, que este curso ha pasado de estar cerrado a ser gestionado por la iniciativa privada, o el "objetivo de adoctrinamiento de alumnos y profesores que supone la negativa a impartir en condiciones de normalidad la asignatura Educación para la Ciudadanía".
"Güemes está atacando directamente a los sindicatos, que son sujetos de relevancia constitucional, y está profiriendo toda una serie de insultos y de descalificaciones que son totalmente impropias y atentan directamente contra el reconocimiento constitucional de los sindicatos, que representan legítimamente a los trabajadores tras pasar por procesos de elecciones sindicales democráticas", consideró la portavoz, en referencia a las palabras del consejero de los últimos días, que ha acusado a los sindicatos UGT y CCOO de hacer las tareas de oposición de la oposición (PSOE e IU).
Por último, Inés Sabanés (IU), pidió a la presidenta regional que reaccione y rectifique su pauta de desmantelamiento de los servicios públicos, las privatizaciones en la sanidad y la enseñanza y su falta de negociación. "Aguirre debe atender a las reivindicaciones de los sindicatos, porque es un clamor en la calle. Sobre todo en épocas de crisis económicas es fundamental que los ciudadanos cuenten con unos servicios públicos de calidad", agregó a Europa Press durante la manifestación.